28 de octubre de 2026

Riego del aguacate con sensores de humedad del suelo: VWC y podredumbre de raíces

Las raíces del aguacate sufren en suelos encharcados, y el árbol pierde fruta cuando el suelo se seca demasiado. Así se leen los datos de contenido volumétrico de agua (VWC) para mantener una plantación de aguacate entre esos dos extremos, con la investigación que respalda cada paso.

Casi todos los frutales perdonan un riego mal hecho de vez en cuando. El aguacate (palto en Chile y Perú) perdona muy poco: los investigadores lo describen como un árbol especialmente sensible tanto al exceso como a la falta de agua (Durán Zuazo et al., 2021). Sus raíces absorbentes se concentran en la capa superficial del suelo, tienen pocos pelos radicales y necesitan mucho aire. Bastan unos días de suelo saturado para dañarlas y abrir la puerta a la tristeza del aguacate, la podredumbre de raíces causada por Phytophthora. Si, en cambio, el suelo se seca, el árbol deja caer frutos recién cuajados, y la fruta que queda crece menos. Si el agua de riego es salina hay un tercer límite, porque el aguacate es especialmente sensible a la salinidad.

Así que el aguacate solo está a gusto dentro de una franja estrecha de humedad del suelo, y por eso en este cultivo las lecturas de un sensor marcan tanta diferencia. Un sensor que mide el contenido volumétrico de agua (VWC) en la zona de raíces te muestra dónde está el suelo dentro de esa franja y a qué ritmo se está saliendo de ella. En esta guía verás qué mirar en los datos, dónde colocar los sensores y cómo convertir los números en decisiones de riego a lo largo de la temporada. La investigación que respalda cada punto está al final.

Por qué el aguacate tiene tan poco margen de error

Raíces superficiales y pocos pelos radicales

La mayoría de las raíces absorbentes del aguacate está en los primeros 60 cm de suelo (Carr, 2013). En un ensayo de cinco años con riego por goteo en Creta, el 72 % del sistema radicular estaba en los primeros 50 cm (Michelakis et al., 1993), y los asesores de la Universidad de California sitúan entre el 80 y el 90 % de la longitud de las raíces absorbentes en los primeros 20–25 cm (Bender & Faber, 2015). En Andalucía, el IFAPA calcula que el 70 % de las raíces está en los primeros 60 cm (IFAPA). Una zona de raíces poco profunda guarda una reserva de agua pequeña, y en verano se agota pronto.

Además, las raíces no están hechas para un suelo que se seca. El manual para productores de la Universidad de California lo resume así: las raíces absorbentes son bastante ineficaces absorbiendo agua porque tienen muy pocos pelos radicales (Bender & Faber, 2015).

El suelo encharcado deja a las raíces sin aire

Las raíces también respiran, y el aire que usan está en los poros del suelo que el agua no llena: cada punto de VWC de más se le quita a ese aire. El aguacate lo lleva peor que la mayoría de los árboles. Se cuenta entre las especies más sensibles a la falta de oxígeno en las raíces (Doupis et al., 2017), y el encharcamiento puede dañar sus raíces aunque no haya enfermedad (Carr, 2013).

Investigadores chilenos le pusieron número a este límite. Cuando el aire ocupa menos del 17 % del volumen del suelo, el oxígeno llega a las raíces demasiado despacio (Gil et al., 2012), y con ese aporte las raíces del aguacate dejan de crecer y, si la situación se mantiene, las que ya existen se deterioran (Valoras et al., 1964). Ese 17 % funciona mejor como nivel de alerta. En el mismo estudio, los árboles en suelos pesados que se mantuvieron cerca de ese valor toda la temporada crecieron menos que los de suelos más aireados, aunque el oxígeno nunca llegó a ser limitante (Gil et al., 2012).

La tristeza del aguacate prospera en suelo húmedo

La podredumbre de raíces por Phytophthora es la enfermedad más grave e importante del aguacate en todo el mundo, y prospera donde hay exceso de humedad y mal drenaje (UC IPM). Los plazos son cortos: según el manual de la Universidad de California, bastan tres días de suelo saturado para dejar las raíces expuestas al ataque de P. cinnamomi (Menge, 2015).

Además, suelo húmedo y podredumbre se agravan entre sí. En un estudio, la podredumbre apenas afectaba a la fotosíntesis hasta que alcanzaba la mitad del sistema radicular. Con siete días de inundación, bastaba con que afectara al 20 % de las raíces para reducirla mucho, mientras que la misma inundación no afectaba a los árboles sanos (Schaffer & Ploetz, 1989). Las guías de la Universidad de California consideran el riego adecuado la práctica más importante de todas para la salud del árbol y el control de la podredumbre (UC IPM).

El suelo seco cuesta fruta

El estrés hídrico no impide que el aguacate florezca, pero se paga después, en fruta. En árboles 'Hass' cultivados en grandes contenedores, los tratamientos de riego apenas influyeron en la floración y el cuajado, pero los árboles con estrés hídrico perdieron más frutos recién cuajados, y la producción cayó (Silber et al., 2012). En un ensayo de tres años en plantaciones de 'Hass' en bancales, los árboles que recibieron el 75 %, el 50 % y el 33 % de sus necesidades de agua estimadas produjeron 43,8, 38,3 y 31,6 kg por árbol, frente a 47,5 kg con riego completo, y el calibre bajó con ellos (Durán Zuazo et al., 2021). El manual de la Universidad de California es tajante: saltarse una serie de riegos durante una o dos semanas puede desencadenar la caída de frutos y arruinar la producción de ese año (Bender & Faber, 2015).

La sal añade un tercer límite

El aguacate es muy sensible al cloruro de sodio, y sus raíces reaccionan antes que las hojas: con una salinidad moderada, el alargamiento de las raíces cayó un 43 % y la biomasa foliar solo un 10 % (Bernstein et al., 2004). En un ensayo de campo de varios años con árboles 'Hass' adultos, la producción empezó a caer cuando la salinidad media del agua de riego, lluvia incluida, superó 0,57 dS/m, y bajó un 65 % por cada dS/m adicional (Oster et al., 2007). El IFAPA lo describe como uno de los frutales más sensibles a las sales (IFAPA).

Lavar las sales con agua extra es la única forma de reducir su acumulación en la zona de raíces (Bender & Faber, 2015), y el agua extra es justo lo que el riesgo de podredumbre aconseja dosificar con cuidado. Para hacer bien las dos cosas hace falta una lectura de la zona de raíces.

Qué te dicen las lecturas de VWC

El VWC es la parte del volumen del suelo que ocupa el agua: una lectura del 30 % significa 30 litros de agua por cada 100 litros de suelo. Por sí solo, el número dice poco. Se vuelve útil cuando lo comparas con dos líneas de referencia de tu suelo:

  • La capacidad de campo es el nivel al que vuelve el suelo después de un buen mojado, cuando la gravedad ya ha hecho bajar el agua sobrante. Por encima de esa línea, el agua ocupa poros que deberían tener aire. Para las raíces del aguacate es la zona «demasiado húmedo».
  • El umbral de riego es el nivel por debajo del cual no quieres que baje la zona de raíces. Cuando la lectura lo alcanza, toca regar.

El espacio entre las dos líneas es el agua que el árbol puede usar sin estrés, el agua disponible para la planta. Para el aguacate, los asesores de la Universidad de California recomiendan regar cuando se ha consumido alrededor del 30 % en suelos de textura gruesa y alrededor del 50 % en suelos más pesados (Bender & Faber, 2015). En Chile, en suelos pesados y poco aireados, consumir hasta el 60 % antes de regar no afectó ni al estado hídrico de los árboles ni a la producción (Ferreyra et al., 2014).

El riego guiado por VWC también se ha probado directamente en aguacate. En la zona central de Chile, un equipo de investigadores regó paltos 'Hass' adultos con una sonda de VWC, manteniendo la zona de raíces entre la capacidad de campo y el «punto de quiebre», el nivel en el que el suelo empieza a secarse más despacio, señal de que a las raíces les cuesta más tomar el agua. Los árboles que recibieron un 29 % menos de agua que los manejados con la sonda, y que llegaban a menudo al punto de quiebre, no mostraron pérdidas significativas de calibre ni de producción (Beyá-Marshall et al., 2022).

Las dos líneas dependen del suelo, así que no existe un valor de VWC correcto para todas las plantaciones de aguacate. La app de SoilSense calcula la capacidad de campo y el rango óptimo a partir de las propias lecturas, tras unos cuantos ciclos de mojado y secado, y muestra cada zona en uno de cuatro estados: demasiado húmedo, en su punto, secándose o estresado.

Gráfico de la humedad del suelo a 25 cm durante diez días, sobre las franjas demasiado húmedo (por encima de la capacidad de campo, en el 30 %), en su punto (del 24 al 30 %), secándose y estresado. La lectura baja un poco cada día, sube de golpe tras un riego en el umbral de riego y vuelve por debajo de la capacidad de campo en pocas horas; tras un riego programado seguido de una tormenta, se queda por encima de la capacidad de campo unos dos días.
Diez días de lecturas ilustrativas de un sensor a 25 cm, en los cuatro estados de la app. Los números corresponden a los tres patrones que se explican a continuación.

1. La escalera diaria: las raíces están trabajando

En un día de sol la lectura baja mientras el árbol transpira y se queda plana durante la noche, así que el gráfico dibuja una escalera. Escalones claros a 25 cm te dicen que las raíces absorbentes de esa profundidad están tomando agua. La altura de cada escalón es lo que el árbol saca de esa capa en un día: crece con el calor, el viento y el tamaño de la copa, y se reduce en los días nublados y a medida que el suelo se acerca al punto de quiebre.

Los escalones también pueden avisarte de un problema en las raíces. Un árbol que está perdiendo raíces absorbentes bebe menos, así que el suelo bajo él se seca más despacio. La Universidad de California lo cuenta entre los síntomas de la podredumbre: el follaje se marchita aunque el suelo bajo los árboles enfermos esté húmedo (UC IPM). Si bajo un sector los escalones se hacen más pequeños durante varias semanas con un tiempo parecido, mientras el suelo sigue más húmedo, cava y revisa las raíces absorbentes.

2. Un buen riego vuelve rápido a capacidad de campo

Tras un riego la lectura sube de golpe y luego baja hasta la capacidad de campo a medida que drena el sobrante. En la mayoría de los suelos tarda unas horas, y hasta un día más o menos en arcillas pesadas. Si la lectura se queda por encima de la capacidad de campo mucho más tiempo, aplicaste más agua de la que la zona de raíces puede retener, o el suelo de abajo no drena.

El sensor de 50 cm es tu segundo control. Un riego normal apenas debería moverlo. Si la lectura profunda sube mucho después de cada riego, el agua está pasando por debajo de la mayoría de las raíces: pagas por bombear fuera de su alcance el agua y el fertilizante que lleva, y mantienes mojada la parte baja de la zona de raíces sin ningún beneficio. Con agua salina, en cambio, una pequeña subida a esa profundidad es justo lo que buscas, como explica la parte de la temporada más abajo.

3. Dos días por encima de capacidad de campo son la señal de alarma

En el aguacate es el patrón que hay que vigilar. Una lluvia que cae encima de un riego programado, o riegos largos en un suelo pesado, pueden mantener la zona de raíces saturada durante días, y tres días bastan para dejar las raíces expuestas a la Phytophthora (Menge, 2015). Los escalones también se aplanan, sobre todo porque en los días de lluvia y cielo cubierto el árbol consume menos agua. Si siguen planos cuando vuelve el sol y el suelo sigue húmedo, revisa las raíces. El consejo de la Universidad de California encaja de lleno: no riegues un suelo que ya está húmedo, porque se encharcará y acelerará la enfermedad (UC IPM). Aplaza el siguiente riego hasta que la lectura haya vuelto por debajo de la capacidad de campo y los escalones hayan reaparecido, diga lo que diga el calendario.

Dónde colocar los sensores en una plantación de aguacate

  • Profundidad. Un sensor a unos 25 cm, entre las raíces absorbentes, y otro a unos 50 cm, cerca del fondo de la zona de raíces principal. El sensor superficial te dice cuándo regar, y el profundo si te pasaste. Las guías de la Universidad de California siguen la misma lógica: un instrumento superficial para decidir cuándo empezar a regar y otro más profundo, hacia los 60 cm en suelos poco profundos, para saber cuándo parar (Bender & Faber, 2015). En suelos profundos, donde las raíces bajan más, la opción Raíces profundas añade un tercer sensor a unos 80 cm.
  • Primero, las raíces. La profundidad de las raíces cambia con el suelo y con el sistema de riego. En Chile, bajo microaspersión, las raíces en suelos de textura gruesa se concentraban a menos de 30 cm del tronco y en los primeros 25 cm, mientras que en suelos finos lo hacían a unos 2 m del tronco y a 50–60 cm de profundidad (Salgado & Cautín, 2008). Cava una calicata pequeña bajo un árbol representativo y coloca los sensores donde estén las raíces.
  • Posición. Bajo la copa, dentro del área que mojan los goteros o los microaspersores, porque ahí están las raíces absorbentes. Evita el punto justo debajo de un emisor y la base del tronco. Con goteo, el IFAPA recomienda colocar los sensores a una distancia media del diámetro del bulbo húmedo, comprobando que haya raíces en ese punto (IFAPA). En suelos muy pedregosos, busca un punto donde los sensores queden en tierra y no entre piedras.
  • Árbol. Elige un árbol sano que represente al sector: mismo suelo, misma válvula de riego. Lo habitual es empezar con una estación por válvula o por tipo de suelo. Si una parte del sector ya ha tenido problemas de tristeza, una segunda estación en la esquina más baja y húmeda te dice cuándo esa esquina necesita otro calendario de riego.
  • Acolchado. Muchos productores de aguacate mantienen una capa gruesa de astillas de madera (mulch) bajo los árboles, porque las raíces que crecen en ella se infectan menos de Phytophthora (Downer et al., 2001). El acolchado también frena el secado del suelo, y el manual de la Universidad de California advierte que es fácil regar en exceso los árboles acolchados (Menge, 2015). Mide la profundidad de los sensores desde la superficie del suelo, por debajo del acolchado.
  • Instalación. Los sensores SoilSense son láminas planas que se clavan de lado en la pared intacta de un pequeño hoyo, así que no hay ningún vástago por el que el agua pueda bajar y falsear la lectura. Instalar una estación lleva unos 20 minutos.

En Chile, Felipe Rodríguez cultiva nogales, paltos y frutillas en Agrícola Santa Inés. Después de diez años con sondas que exigían formación para interpretar los datos, pasó su campo a SoilSense, y hoy su equipo recibe las alertas de riego por WhatsApp.

De las lecturas a las decisiones, a lo largo de la temporada

Floración y primer crecimiento del fruto. Es cuando el estrés se convierte en caída de frutos, así que mantén la lectura de 25 cm en la franja «en su punto». En primavera el suelo suele seguir húmedo por el invierno: deja que sea la lectura la que decida cuándo empieza el primer riego de la temporada.

Crecimiento del fruto y calor de verano. Los escalones diarios se hacen más grandes y el suelo llega antes al umbral de riego, así que los riegos se acercan. Aplica lo suficiente para devolver la lectura de 25 cm a capacidad de campo sin una gran subida a 50 cm cada vez. Si se anuncia una ola de calor, riega para que la encuentre con la zona de raíces cerca de capacidad de campo.

Lluvias de otoño e invierno. La lluvia encima de un riego programado es la forma en que la mayoría de los sectores acaban encharcados. Cuando la lluvia ya ha cubierto un riego, la app de SoilSense te avisa, así que puedes saltártelo.

Agua salina. La sal se acumula en la zona de raíces si el agua no la atraviesa. Los asesores de la Universidad de California proponen lavar un poco en cada riego, aplicando algo más de agua de la que consumen los árboles (Bender & Faber, 2015). Las lecturas te dicen si funciona. Una subida breve de la lectura de 50 cm después del riego significa que el agua está atravesando la zona de raíces, y una estación de humedad y salinidad añade una lectura de salinidad (CE) junto a la de humedad, para que veas si la sal se está acumulando. Si la salinidad sigue subiendo, hace falta más agua de lavado. Si el sensor profundo sigue mojado entre riegos, estás lavando mucho más de lo necesario. Compara las lecturas de salinidad con niveles de humedad parecidos, por ejemplo la mañana siguiente a cada riego, porque el valor sube cuando el suelo está más mojado. Más detalles en por qué medir la conductividad eléctrica en el suelo.

Preguntas frecuentes

¿Cada cuánto se riega el aguacate?

No hay un intervalo fijo. Depende del suelo, el clima, el tamaño del árbol y el sistema de riego, y cambia a lo largo de la temporada. Riega cuando la lectura a unos 25 cm llegue al umbral de riego de tu suelo, que los asesores de la Universidad de California sitúan en torno al 30–50 % del agua disponible consumida, y aplica lo suficiente para devolverla a capacidad de campo. En pleno verano con goteo puede significar regar cada uno o dos días; con un clima suave, mucho menos.

¿Qué humedad del suelo necesita el aguacate?

No hay un valor de VWC que sirva para todas las plantaciones, porque la capacidad de campo y el umbral de riego dependen de la textura del suelo: un suelo arenoso retiene mucha menos agua disponible que uno franco o arcilloso. Por poner un ejemplo, en una plantación sobre suelo franco con una capacidad de campo de alrededor del 28 % de VWC, un buen manejo mantuvo la zona de raíces en una media del 23,5 % (Montazar & Faber, 2024). Mantén la zona de raíces entre la capacidad de campo y el umbral de riego de tu suelo, que un sensor puede encontrar tras unos cuantos ciclos de mojado y secado.

¿El exceso de riego puede matar un aguacate?

Sí. El suelo saturado daña las raíces del aguacate aunque no haya enfermedad, y es la condición en la que prospera la tristeza del aguacate, la podredumbre de raíces por Phytophthora. Los árboles afectados decaen y a menudo mueren, de forma rápida o lenta (UC IPM).

¿A qué profundidad se colocan los sensores de humedad en aguacate?

A unos 25 cm, entre la mayoría de las raíces absorbentes, y a unos 50 cm, cerca del fondo de la zona de raíces principal. En suelos de textura gruesa las raíces están más arriba y en los finos más abajo, así que compruébalo antes con una calicata pequeña. En suelos profundos, añade un tercer sensor a unos 80 cm.

¿Tensiómetros o sensores de VWC para el aguacate?

Los dos funcionan. La mayoría de las guías publicadas para el aguacate dan los umbrales como tensión del suelo (centibares), medida con tensiómetros, pero las sondas de VWC también se han usado con éxito para programar el riego del aguacate 'Hass' (Beyá-Marshall et al., 2022). Los tensiómetros miden con cuánta fuerza retiene el suelo el agua, y los sensores de VWC cuánta agua hay. Con el VWC es fácil ver cuánta agua ha añadido un riego y cuándo el suelo está por encima de la capacidad de campo, y SoilSense lo convierte en agua disponible para la planta para que no tengas que interpretar números en bruto. Más en tensiómetros frente a SoilSense.

Lo que dice la investigación

Los puntos de este artículo se basan en estudios científicos y en guías técnicas de universidades y centros públicos de investigación. Las citas se reproducen en su idioma original, tal como aparecen en las fuentes.

Revisiones y manuales para productores

  • Carr, M.K.V. (2013). The water relations and irrigation requirements of avocado (Persea americana Mill.): a review. Experimental Agriculture 49(2):256–278. — "The majority of feeder roots are found in the top 0.60 m of soil and root extension can continue throughout the year." · "Soil flooding and the resultant reduction in oxygen level can damage roots even in the absence of root rot." · "Avocado is particularly sensitive to salinity, notably that caused by chloride ions." doi.org/10.1017/S0014479712001317
  • Bender, G.S. & Faber, B.A. (2015). Irrigation. En: Avocado Production in California: A Cultural Handbook for Growers, 2.ª ed., Book Two. UC Cooperative Extension San Diego County y California Avocado Society. — "Avocado is a challenge to irrigate properly because it has a shallow feeder root system (80 – 90% of the feeder root length is located in the upper 8-10 inches of rootzone soil)." · "A rule of thumb is that irrigation timing should occur when about 30% - 50% of water available to the plant has been depleted from the soil." · "In shallow hillside soils, a tensiometer set at 8 inches deep in the soil is used to tell when to turn the system on (when cb = 20-25), and a deeper tensiometer set at 2 feet deep will tell when to turn it off (when cb = less than 10)." · "Leaching has not been well-researched in avocados, but we believe that growers should leach every irrigation by adding extra water above the 100% ETc requirement." ccfruitandnuts.ucanr.edu
  • Menge, J.A. (2015). Strategies for control of avocado root rot. En: Avocado Production in California, 2.ª ed., Book Two. — "As little as three days under saturated conditions can predispose roots to attack by P. cinnamomi." · "Since the mulch reduces water loss, it is easy to over-water mulched trees and thus eliminate much of the beneficial effects that the mulch produces." ccfruitandnuts.ucanr.edu
  • Eskalen, A. & Faber, B.A. (2016). UC IPM Pest Management Guidelines: Avocado. Phytophthora Root Rot. UC ANR Publication 3436. — "Phytophthora root rot is the most serious and important disease of avocado worldwide." · "Root rot thrives in areas of excess soil moisture and poor drainage." · "Do not water soil that is already wet because it will become waterlogged and accelerate disease." · "Affected trees will decline and often die either rapidly or slowly." ipm.ucanr.edu
  • IFAPA, Junta de Andalucía (s. f.). Recomendaciones para reducir el impacto de la sequía en aguacate. Instituto Andaluz de Investigación y Formación Agraria, Pesquera, Alimentaria y de la Producción Ecológica. — "El aguacate posee un sistema radicular poco profundo (el 70% se localiza en los primeros 60 cm de suelo), con raíces finas, no suberizadas y prácticamente sin pelos radiculares con poca capacidad de absorción que se concentran en las capas superficiales por lo que hay que manejar el agua en los primeros 40cm del suelo." · "La mejor ubicación en riego por goteo es situarlos a una distancia media del diámetro del bulbo húmedo asegurándose de que hay desarrollo radicular en ese punto, y situarlos a dos o tres profundidades (15, 30 y 60cm)." · "El cultivo del aguacate se ha descrito como uno de los frutales más sensibles a las sales requiriendo niveles de conductividad eléctrica (CE) del agua por debajo de 0.75 dS m-1 (=mmhos cm-1)." juntadeandalucia.es

Dónde están las raíces

  • Michelakis, N., Vougioucalou, E. & Clapaki, G. (1993). Water use, wetted soil volume, root distribution and yield of avocado under drip irrigation. Agricultural Water Management 24(2):119–131. — "Some 72% of the root system was concentrated in the upper 0.5 m soil layer and within 2 m on either side of the drip line." doi.org/10.1016/0378-3774(93)90003-S
  • Salgado, E. & Cautín, R. (2008). Avocado root distribution in fine and coarse-textured soils under drip and microsprinkler irrigation. Agricultural Water Management 95(7):817–824. — "…the location of the highest concentration of roots under microsprinklers in autumn clearly differed between the fine soils, at about 200 cm from the trunk and 50-60 cm deep, and coarse soils, where they were found within 30 cm from the trunk, and within the first 25 cm of soil." doi.org/10.1016/j.agwat.2008.02.005

Aire del suelo y encharcamiento

  • Gil, P.M., Bonomelli, C., Schaffer, B., Ferreyra, R. & Gentina, C. (2012). Effect of soil water-to-air ratio on biomass and mineral nutrition of avocado trees. Journal of Soil Science and Plant Nutrition 12(3):609–630. — "That study established that soil air content lower than 17% restricts the oxygen diffusion rate to less than 0.2 μg cm⁻² min⁻¹…" · "Although all treatments showed non-limiting soil oxygen conditions for avocado root growth, trees in soils with lower W/A had greater shoot and root dry weights and longer autumn leaf retention." doi.org/10.4067/S0718-95162012005000020
  • Valoras, N., Letey, J., Stolzy, L.H. & Frolich, E.F. (1964). The oxygen requirements for root growth of three avocado varieties. Proceedings of the American Society for Horticultural Science 85:172–178. — "If the O.D.R. in a soil zone is less than approximately 0.20 µg cm⁻² min⁻¹, no roots will grow in that zone and existing roots will eventually deteriorate if the low O.D.R. is maintained." avocadosource.com
  • Doupis, G., Kavroulakis, N., Psarras, G. & Papadakis, I.E. (2017). Growth, photosynthetic performance and antioxidative response of 'Hass' and 'Fuerte' avocado plants grown under high soil moisture. Photosynthetica 55(4):655–663. — "These characteristics classify avocado among the tree species most sensitive to root hypoxia with physiological and growth responses reported shortly after soil becomes waterlogged…" doi.org/10.1007/s11099-016-0679-7

Podredumbre de raíces y acolchado

  • Schaffer, B. & Ploetz, R.C. (1989). Net gas exchange as a damage indicator for Phytophthora root rot of flooded and nonflooded avocado. HortScience 24(4):653–655. — "However, root necrosis ≥20% greatly reduced A and gs when plants were flooded for 7 days. Net CO2 assimilation and gs were not reduced when plants without root rot were flooded for 7 days." doi.org/10.21273/HORTSCI.24.4.653
  • Downer, A.J., Menge, J.A. & Pond, E. (2001). Association of cellulytic enzyme activities in eucalyptus mulches with biological control of Phytophthora cinnamomi. Phytopathology 91(9):847–855. — "Roots that grew in mulch layers were significantly less infected with Phytophthora cinnamomi than roots formed in soil layers." doi.org/10.1094/PHYTO.2001.91.9.847

Estrés hídrico, producción y riego guiado por sensores

  • Silber, A., Israeli, Y., Levi, M., Keinan, A., Shapira, O., Chudi, G., Golan, A., Noy, M., Levkovitch, I. & Assouline, S. (2012). Response of 'Hass' avocado trees to irrigation management and root constraint. Agricultural Water Management 104:95–103. — "The experimental treatments had little effect on the vegetative growth, flowering or fruit-set processes. However there were significant treatment differences on fruitlet abscission and accordingly, on fruit yield." doi.org/10.1016/j.agwat.2011.12.003
  • Durán Zuazo, V.H., Lipan, L., Cárceles Rodríguez, B., Sendra, E., Franco Tarifa, D., Nemś, A., Gálvez Ruiz, B., Carbonell-Barrachina, A.A. & García-Tejero, I.F. (2021). Impact of deficit irrigation on fruit yield and lipid profile of terraced avocado orchards. Agronomy for Sustainable Development 41(5):69. — "Avocado (Persea americana Mill.) is a subtropical tree, particularly sensitive to either an excess or a lack of water." · "Over the study, the average yields amounted to 31.6, 38.3 and 43.8 kg tree−1 in the 33, 50 and 75% treatments respectively, which were significantly less than the yield of 47.5 kg tree−1 measured in the control." doi.org/10.1007/s13593-021-00731-x
  • Beyá-Marshall, V., Arcos, E., Seguel, O., Galleguillos, M. & Kremer, C. (2022). Optimal irrigation management for avocado (cv. 'Hass') trees by monitoring soil water content and plant water status. Agricultural Water Management 271:107794. — "T1 trees were irrigated using a continuous frequency domain reflectometry (FDR) probe to maintain the root zone between field capacity and the breaking point." · "The results confirm that breaking point is an effective criterion to establish irrigation management." doi.org/10.1016/j.agwat.2022.107794
  • Ferreyra, R., Selles, G., Gil, P., Celedón, J. & Maldonado, P. (2014). Effect of soil available water depletion on plant water status, fruit size and yield of avocado trees cv. 'Hass'. Acta Horticulturae 1038:393–400. — "Decreases of SAWD up to 60% before irrigating did not affect the plant water status measured as midday stem water potential (MSWP). Also, stomatal conductance (gs) and yield was not affected." doi.org/10.17660/ActaHortic.2014.1038.47
  • Montazar, A. & Faber, B. (2024). Optimizing avocado irrigation management practices using soil moisture sensing. Topics in Subtropics 25 (UC Cooperative Extension), verano de 2024, pp. 3–8. — "Data from the sensor installed at 8 - 12 in. depths could be considered as good indication for irrigation management." · "As a result of proper irrigation management at this site, the volumetric soil water content at the effective root zone was maintained at an average of 23.5% over the period." ccfruitandnuts.ucanr.edu

Salinidad

  • Oster, J.D., Stottlmyer, D.E. & Arpaia, M.L. (2007). Salinity and water effects on 'Hass' avocado yields. Journal of the American Society for Horticultural Science 132(2):253–261. — "The threshold salinity above which yield decline occurred was determined to be 0.57 dS·m⁻¹ and yield declined by 65% per unit of salinity above the threshold." doi.org/10.21273/JASHS.132.2.253
  • Bernstein, N., Meiri, A. & Zilberstaine, M. (2004). Root growth of avocado is more sensitive to salinity than shoot growth. Journal of the American Society for Horticultural Science 129(2):188–192. — "Avocado [Persea americana Mill.] is very sensitive to NaCl stress. Even low concentrations of salt (15 mm) inhibit tree growth and decrease productivity." doi.org/10.21273/JASHS.129.2.0188

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